Las patologías de los músicos
¿Cómo abordar con la máxima eficacia las patologías de los músicos?
Las patologías más habituales que suelen sufrir muchos músicos y que están relacionadas directa o indirectamente con el aparato músculo esquelético son:
- Tendinitis: Dolor en zonas tendinosas y articulares por contracciones persistentes de los músculos implicados, que al reducirse su longitud anatómica provocan una tracción constante en los tendones de origen e inserción del músculo.
- Distonía focal: Hay dos posibilidades que sugieran el diagnóstico de esta patología.
- La primera sería una distonía focal real, que afectaría directamente a la recepción de información y a las órdenes emitidas por el cerebro. Ésta estaría provocada por una afectación neuronal directa, que impide a los neurotransmisores llevar la orden a su destino. En esta posibilidad el terapeuta manual no tiene campo de acción para el tratamiento.
- La segunda y la más común, suele ser un diagnóstico erróneo y está relacionada directamente por la compresión de una o varias ramas nerviosas por musculatura en contracción. En este caso el músico puede presentar dolor a la acción con su instrumento, que puede ir acompañado de parestesias (pérdida de fuerza, sensibilidad, hormigueo y falta de coordinación) en manos y dedos. Asimismo, puede manifestarse un dolor, menos intenso, pero constante y “machacón” que puede acentuarse durante el reposo.
Aunque los síntomas pueden ser idénticos, en la segunda opción el buen
- Dolor articular: Si uno o varios músculos implicados en el movimiento articular están en contracción, con su longitud anatómica reducida, provocan una tracción constante y en desequilibrio, que fuerzan a la articulación a ejercer su función con movimientos y fricciones inadecuadas. Esto se traduce de forma inmediata en dolor con pérdida drástica de movilidad.
- Dolor de espalda: Como bien saben los músicos, cuando tienen que soportar horas de ensayos y conciertos en determinadas posiciones, sujetando los instrumentos y realizando millones de veces determinados movimientos, se producen sobrecargas musculares que afectan directamente a la espalda, generando un desequilibrio y dolores, a veces incapacitantes.
- Sobrecargas musculares: Las zonas más comunes que sufren estas sobrecargas suelen ser las zonas cervicales, parte alta de la espalda, manos y antebrazos y zona lumbar.
- Calambres: Es muy común, durante y tras los ensayos y conciertos sufrir dolorosos calambres por sobrecarga de músculos a los que se les ha sometido a una tensión, importante, repetitiva y prolongada en el tiempo, de modo que sufren deshidratación y pérdida de electrolitos. Esto produce espasmos espontáneos, dejando el músculo en contracción constante y comprimiendo ramas nerviosas que generan un gran dolor.
En todos estos casos, las manos de un experimentado terapeuta manual, ejerciendo el trabajo adecuado en cada caso, tienen todas las posibilidades de eliminar de raíz todos los síntomas que presenta el paciente, devolviéndole todas sus facultades en pocos días.
En casos de afectación de tejidos tendinosos arrastrada de muchos años, incluso con microtraumatismos en periostio, nuestro trabajo puede producir al paciente una mejoría del 70/80%, aunque no podremos resolver el problema definitivamente.